#Miedoso: Trump ya opera contra México, mientras Peña Nieto sigue pasmado

#Miedoso: Trump ya opera contra México, mientras Peña Nieto sigue pasmado

Publicado el 30, noviembre 2016

Trump ya está ocupando todos los medios que tiene a la mano como presidente electo para ejecutar acciones rimbombantes contra México que sustenten sus dichos de campaña. Ante esto el gobierno mexicano se muestra paralizado por el miedo.

Por: Omar Porcayo

Este martes Donald Trump anunció con “bombo y platillo” que había logrado un acuerdo con Carrier, una empresa fabricante de aires acondicionados, para que desistiera de transferir su planta a Nuevo León, México y conservar unos 1,000 empleos en Indiana.

Lo que para un sector de los republicanos es una gran victoria, para muchos analistas no es más que un trato ineficaz, opaco y que solo sirve para los titulares en los periódicos.

“Carrirer no se va a quedar por ser un alma de la caridad. El estado de Indiana le otorgó beneficios fiscales para que se quedara. Mike Pence, el vicepresidente electo es aún el gobernador del estado y presidente de la Corporación de Desarrollo Económico de Indiana… Por eso Trump eligió esta empresa y no otras de las miles que envían trabajos a otras partes del mundo”, escribió Issie Lapowsky en Wired.

Muchos economistas creen que se ha sentado un precedente peligroso, pues de ahora en adelante cualquier empresa podría amenazar con cambiar su manufactura a otro país para recibir favores del gobierno.

“Es estéril presumir que se conservaron 1,000 empleos. Estados Unidos ha perdido cerca de 5 millones de empleos en la manufactura en los últimos 20 años, pero en 25 años las exportaciones se han cuadriplicado, porque la productividad del país no necesita esa misma clase de trabajador”, explicó a Wired el economista Chad Moutray.

Hace unos días Trump también vociferó que había logrado que Ford detuviera la construcción de una planta en México, pero después fue desmentido.

Lo que es cierto es que la “guerra” es frontal contra México, no contra China o Japón, a quienes también agredió en campaña. Trump ha percibido la pasividad del gobierno mexicano, a diferencia del chino que rápidamente le respondió que estaba listo para una batalla comercial.

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Foto: AP

“Estamos esperando, valorando la situación, no queremos hacer ningún movimiento apresurado”, ha reiterado una y otra vez el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, ante las inquietudes sobre las medidas que está tomando el gobierno de Enrique Peña Nieto para hacer frente a la tormenta que se avecina.

A pesar de que varios organismos internacionales y calificadoras como Standard & Poor’s han disminuido sus expectativas sobre el crecimiento económico de México por el efecto Trump, y muchas inversiones se han detenido, la Secretaría de Hacienda se niega a bajar su pronóstico de crecimiento, en un aislamiento de la realidad.

“Da la impresión de que el gobierno mexicano está pasmado y no aparece el presidente Enrique Peña Nieto y no dice gran cosa ante el triunfo y estrategia que parece ir perfilando Donald Trump rumbo a la Presidencia de su país”, dijo a Radio Fórmula el excanciller mexicano, Jorge Castañeda.

“Las autoridades del país no se acercan a definiciones y tendrán que resolver algunos temas importantes, como si quieren una renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN)”, agregó.

Trump ha dado todas las señales de que acometerá con todo el TLC. Basta con escuchar al próximo Secretario de Comercio, Wilbur Ross.

“No habrá guerras comerciales, y diré por qué: veamos al peso mexicano. La razón por la que ha colapsado es porque todo mundo sabe que los mexicanos tendrán que hacer concesiones. Punto… Representamos 80 por ciento de las exportaciones totales [de México]. Eso es enorme […]. Si soy el cliente del 80 por ciento [de las exportaciones] de alguien, ¿realmente peleará conmigo? No, va a negociar”, dijo a Yahoo Finance.

En un ejercicio inusitado de inocencia, el presidente Peña Nieto dijo que el TLC solo se podía modernizar y no renegociar, como si Trump quisiera mejorar el tratado para favorecer a México.

Trump canceló el Acuerdo Transpacífico, pasa sus días negociando con empresas para evitar que inviertan en México, recluta a un gabinete antiinmigrante y las autoridades mexicanas todavía esperan “a ver qué va a pasar”.

Así transcurren los días y las amenazas se convierten en realidad, mientras el gobierno de Peña Nieto sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: nada.




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