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#Rebeldes: Agricultores que votaron por Trump, ahora lo desafían por México

#Rebeldes: Agricultores que votaron por Trump, ahora lo desafían por México

México no se ha dejado intimidar por el “bullying” de Trump y los granjeros están aterrorizados por el posible fin del TLCAN.

Por: Omar Porcayo

Muchos grupos de agricultores respaldaron a Donald Trump en las elecciones, endulzados por sus fastuosas promesas económicas. Solo un año después, han pasado de la decepción al enojo por la “traición” del ahora presidente con sus amenazas de terminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Para el sector agrícola el fin del TLCAN representaría un golpe devastador, pues su negocio está vinculado a México por transacciones del orden de los 17, 900 millones de dólares al año.

Trump ha utilizado una retórica beligerante en la renegociación del acuerdo instaurado en 1994 para imponer sus reglas, pero los negociadores mexicanos no han cedido un ápice y se han declarado dispuestos a abandonar el tratado e incluso tienen preparado un plan B.

“Ellos tienen la sartén por el mango, ¿no lo entienden? Somos completamente dependientes de ellos porque son nuestro mayor mercado”, dijo a Politico uno de los agricultores que enviaron esta semana una carta de seis cuartillas directamente al Secretario de Comercio, Wilbur Ross, quien de manera petulante ha declarado que las amenazas estadounidenses son para forzar a México a ceder.

“Si tú tratas de doblarle el brazo a México para cambiar las reglas de origen en la industria automotriz, ellos simplemente dejarán de comprar”, agregó el productor. “Solo les representa un inconveniente, porque hay muchos lugares a donde pueden ir a comprar. Claro que sus consumidores tendrían que pagar un poco más, pero no es que no puedan conseguir productos”.

Los agricultores exigieron al gobierno que tome en serio a la industria agroalimentaria, pues consideran que solo la ve como moneda de cambio para obligar a México a aceptar cambios al tratado en otros rubros como el automotriz y la seguridad fronteriza.

Productores de aguacate consideran rentar tierras en Michoacán, México, para producirlo. (Foto: Pixabay)

Después de varias rondas de negociaciones y continuas amenazas de Trump de salir del TLCAN, el presidente se ha topado con un muro tan alto como el que pretende construir en la frontera sur. Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía de México, ha sido tajante en que prefieren salir a firmar un mal acuerdo.

“Los contratos serían cancelados, las ventas caerían, al igual que las exportaciones y los problemas jurídicos serían enormes”, advirtieron más de 80 asociaciones agrícolas en la carta dirigida a Ross.

Aunque los agricultores se expresaron en pie de lucha y en franca rebelión a las políticas económicas de Trump, tienen pocas esperanzas en que el presidente cambie su forma de actuar, por lo que están listos para ir a las cortes en caso de ser necesario.

Ya otras agrupaciones comerciales, la Cámara de Comercio incluida, han advertido que demandarán al presidente si sale del TLCAN.

México por su parte, ya explora otros mercados para negociar sus productos. Actualmente es el principal proveedor extranjero de alimento a EE. UU. y su tercer socio comercial, pero comenzó a hacer ejercicios con socios en América Latina.

Este trimestre, México importó 30,000 toneladas métricas de trigo de Argentina. Esta cantidad palidece con las 3.3 millones de toneladas métricas que compra a EE. UU., pero analistas lo interpretan como un ensayo en caso del fin del TLCAN.

“Nadie más se seguirá aprovechando de EE. UU. en el comercio”, dijo Trump esta semana en su gira por Asia, usando la misma tónica amenazante que ha resultado ineficaz con México.

Los problemas de los agricultores con Trump no se limitan al rompimiento del TLCAN. Con su ofensiva antiinmigrante, los centros de trabajo en los que laboran millones de inmigrantes indocumentados, sufren problemas de reclutamiento que se refleja en bajas en la producción.

El problema ha llegado a tal grado, que los agricultores han tenido que invertir fuertes cantidades de dinero en maquinaria para intentar suplir la falta de mano de obra.

“Las llamadas que recibo (de los agricultores) comienzan típicamente con ‘No quiero lidiar más con este problema laboral'”, dijo a AP Steve Fried, gerente de ventas de Lely North America, que fabrica sistemas robotizados para la industria láctea.

Se estima que las negociaciones del TLCAN terminarán en 2018, a no ser que antes Trump abandone el acuerdo, sin importar el efecto que tendrá en los agricultores que lo llevaron a la Casa Blanca.

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