Quieren deportar a Carlos Humberto Cardona

#Ingratos: Quieren deportar a un héroe latino del 11 de septiembre

"La Migra" no respeta ni a los que tuvieron los pantalones para meterse a los escombros a ayudar.

Por: Omar Porcayo

Carlos Humberto Cardona sufre complicaciones pulmonares. No se trata de un padecimiento fortuito, el hollín y polvo que respiró mientras retiraba escombros en la Zona Cero tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, marcaron su salud para siempre.

Ahora además de lidiar con la enfermedad respiratoria, enfrenta la incertidumbre de la deportación.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), detuvo al hombre de 48 años en febrero por un cargo pendiente relacionado con venta de estupefacientes, del que se declaró culpable hace 27 años. Desde entonces su récord estaba limpio.

El inmigrante de origen colombiano forma parte de las 41,000 personas que fueron detenidas por “La Migra” durante los primeros tres meses del gobierno de Donald Trump. Muchas de estas personas habían recibido la suspensión de su proceso de deportación, pero la actual administración está desempolvando casos de hace décadas.

“No puedo creer que esto le esté pasando a él después de todos los sacrificios que hizo. Él dice que siente que ha sido tratado como un criminal”, dijo a Daily News su esposa, Liliana Cardona.

“Está sufriendo depresión por estar detenido”, reveló la ciudadana estadounidense.

Cardona fue arrestado en una de las citas habituales que tenía en las oficinas de ICE. Desde entonces se encuentra recluido en un centro de detención, aunque abogados y familiares presentaron una petición de clemencia al estado de Nueva York.

Carlos llegó a EE. UU. en 1986 a los 17 años. (Foto: Facebook, Giselle Cardona)

Joe Crowley, presidente de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, exigió al Departamento de Seguridad Nacional que resuelva la situación de un hombre que sacrificó su salud por ayudar al país en el que vive desde 1986.

“La deportación del señor Cardona enviaría un mensaje escalofriante no solo a los inmigrantes que consideran este país su casa sino también a quienes brindarían ayuda cuando el país la pida. Esto no es lo que EE. UU. representa”, escribió en una misiva el político neoyorquino.

“El señor Cardona merece nuestro agradecimiento, no la espalda. Es inadmisible deportar a un hombre que respondió a las necesidades de nuestro país, que padece de condiciones de salud crónica como consecuencia, y cuyo tratamiento y cuidado estarían severamente afectados si es deportado”, agregó.

En su editorial Democrat and Chronicle pidió la liberación del colombiano, recordando que salió huyendo de la violencia que aquejaba a su país en la década de los 80, y  sirvió a los Estados Unidos cuando le fue requerido.

“Él inhaló humo (en la Zona Cero). Su salud terminó siendo afectada. Tuvo problemas de pulmones. Tuvo problemas gastrointestinales. Tuvo problemas mentales. Tiene mucha ansiedad”, reveló su esposa, al tiempo que aseguró que no pensó dos veces ir a ayudar durante la crisis.

Después de 16 años de los ataques, han salido a la luz las afectaciones en la salud de muchas personas que acudieron a ayudar en labores de rescate y remoción de escombros. Se pueden encontrar problemas respiratorios, lesiones físicas, y cáncer.

Se estima que cientos de inmigrantes indocumentados participaron en las labores de limpieza, sin las condiciones adecuadas para preservar su salud.

“Nadie les preguntó por su condición migratoria ni les advirtió que su salud corría peligro cuando los contrataron para trabajar en las ruinas de las torres gemelas. Ahora requerían atención médica y se encontraban con que, por no tener papeles, se les hacía prácticamente imposible obtenerla”, expresó Grupo Tepeyac, una organización que vela por los derechos de los inmigrantes en Nueva York.

“Nunca los entrenaron ni les suministraron el equipo apropiado para trabajar en aquel ambiente tóxico”, explicó Joel Magallán, directivo de Tepeyac en 2014 a Progreso Semanal. “Como consecuencia cientos de ellos enfermaron de cáncer y desarrollaron graves problemas respiratorios”.

“Un voluntario de limpieza del 11 de septiembre no debería ser deportado, especialmente si está enfermo. No expulsen a mi padre sin ni siquiera ayudarle con los gastos de su tratamiento”, escribió en Facebook su hija, Giselle.

La joven inició una petición de crowdfunding para recolectar recursos para los gastos de la familia.

“Es tan americano como cualquier otro”, dijo Giselle, pero definitivamente Carlos Humberto no es como cualquier otro, él es un héroe que sacrificó su salud por ayudar.

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