rosa maría hernandez

#NoTienenMadre: “La Migra” esperó en el hospital a niña mexicana con parálisis cerebral para arrestarla

Como si en este país donde hay matanzas masivas y políticos que amenazan con una guerra nuclear, lo más peligroso fuera una niña muy enferma de 10 años.

Por: Omar Porcayo

Crueles, inhumanos, poco americanos… cualquier adjetivo queda corto para calificar la actuación de “La Migra” en contra de la niña mexicana Rosa María Hernández de solo 10 años, quien tiene parálisis cerebral, está delicada de salud y aun así fue enviada a un centro de detención para inmigrantes.

La pequeña fue detectada en un retén de la Patrulla Fronteriza en su trayecto de  Laredo a Corpus Cristi, cuando se dirigía de emergencia al hospital para ser operada de la vesícula. Según cuenta su prima Aurora Cantú, los oficiales las dejaron ir al ver la condición de salud de Rosa María, pero dos agentes de “La Migra” las siguieron hasta el nosocomio, donde aguardaron para arrestarla.

Este caso retrata de forma clara la agresividad de las políticas antiinmigrantes que instauró Donald Trump y que prometían perseguir a personas peligrosas que representan un peligro para la sociedad, no a una menor con problemas de salud.

 

“La Migra” aguardó afuera del cuarto a Rosa María hasta que fue dada de alta, solo para transferirla a un centro de detención para niños no acompañados en San Antonio, donde espera para ser deportada.

“No es posible que el gobierno gaste tantos recursos en poner bajo custodia a una niña que no representa peligro y que tiene parálisis cerebral. Parece ser que el mensaje para los inmigrantes indocumentados es que la piensen dos veces antes de ir a un hospital, porque esa visita al doctor puede causar su deportación”, declaró a La Opinión Alex Gálvez, abogado de inmigración.

The New York Times destacó que el gobierno está actuando como si los padres de Rosa María no existieran. Ambos son indocumentados y no pudieron acompañar a su hija por temor a ser detenidos.

“El gobierno federal tiene centros de detención para inmigrantes adultos que va a deportar, instalaciones para familias que llegaron juntas y refugios para niños que llegaron solos, pero es raro o prácticamente inédito que hayan arrestado a una niña que estaba viviendo en los Estados Unidos, particularmente en con una condición médica tan seria”, señaló el rotativo.

La familia Hernández llegó hace 11 años, cuando la pequeña tenía tres meses de edad. Su madre, Felipa Hernández, jamás se había alejado de ella y sus cuidados, a pesar de tener que trabajar para sobrevivir.

Por mi mente nunca pasó que migración la fuera a detener en el camino. ¡Ay, Dios! En lugar de hacerle un bien, le hice un mal. Pero ya no podíamos esperar, tenía mucho dolor en la vesícula”, declaró angustiada Hernández.

“Nunca habíamos estado separadas. Ella nació con parálisis cerebral. Tiene diez años pero actúa como una niña de seis”, aclaró.

Con abogados y activistas, la familia Hernández intenta recuperar la custodia de su hija, primero por un tema urgente de salud y segundo porque en México nadie los espera.

En Internet circula una petición para compartir y firmar, pidiendo la más mínima humanidad a las autoridades migratorias en el caso de Rosa.

Políticos como Tom Pérez condenaron el encono del departamento de migración con la pequeña.

El gobierno federal defendió el actuar de sus elementos, asegurando que “solo seguían el protocolo que marca la ley, para mantener al país seguro”. Como si en este país donde hay matanzas masivas y políticos que amenazan con una guerra nuclear, lo más peligroso fuera una niña muy enferma de 10 años.

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